Manifiesto en motivo del Dia del Voluntariado 2024

Terrassa, ciudad viva gracias al voluntariado

Hoy no celebramos solo una fecha. Celebramos un movimiento. Una fuerza invisible que une personas, transforma entornos y genera oportunidades. El voluntariado no es un gesto aislado; es el hilo que teje nuestra ciudad, que la hace más humana, más justa y más solidaria.

El 5 de diciembre, Terrassa levanta la voz para recordar que el voluntariado no conoce fronteras, ni limitaciones ni tiene edad ni condición. Es la mano extendida a quien lo necesita, el motor que impulsa proyectos que parecían imposibles, la sonrisa que mujer bastante a una sociedad que quiere avanzar.

Desde la Mesa de Entidades del Voluntariado de Terrassa queremos proclamar:

  1. Gracias para hacer crecer la esperanza. A cada voluntario y voluntaria que dedica su tiempo, su energía y su corazón para construir un mundo mejor: sois la esencia del cambio.
  2. La diversidad nos enriquece. El voluntariado no tiene una sola cara ni una sola voz: es inclusivo, abierto y capaz de integrar cualquier persona con ganas de aportar.
  3. La educación como semilla. Las escuelas y los institutos tienen que ser la cuna de los valores solidarios. El asociacionismo y el aprendizaje en servicio son claves para hacer que las futuras generaciones sean más comprometidas.
  4. La profesionalidad al servicio de la solidaridad. Las entidades necesitan más coordinación y formación para cuidar y potenciar el papel de los voluntarios y voluntarias. Acompañarlos de forma adecuada es garantizar que puedan seguir transformando la sociedad y enriqueciendo las entidades.
  5. Denunciamos la desigualdad y la indiferencia. Nos oponemos en un mundo donde las guerras, la pobreza y la inestabilidad destruyen vidas. Y hoy hacemos un homenaje a aquellos que, incluso en estos contextos difíciles, eligen ayudar.
  6. Más apoyo institucional. Necesitamos administraciones valientes que apuesten por políticas decididas que fortalezcan el voluntariado y reconozcan su impacto transformador.

Terrassa es una ciudad que late con la fuerza de las personas voluntarias. Que este manifiesto sea un grito de agradecimiento, pero también un compromiso: seguir construyendo, juntas y juntos, una ciudad donde nadie quede atrás.

El voluntariado no es solo una acción: es una actitud. Y Terrassa tiene el alma llena.