A finales de diciembre de 2023, se ha aprobado la Llei 11/2023 de foment de l’associacionisme, que responde a las conclusiones surgidas en el 3º Congreso Catalán del Asociacionismo y el Voluntariado. El objetivo es fortalecer y facilitar el crecimiento del tejido asociativo catalán, apostando decididamente por favorecer la participación ciudadana en todos los ámbitos de la vida y las decisiones comunitarias.
Las conclusiones del Congreso solicitaban el impulso de políticas gubernamentales que fortalezcan el sector, lo doten de herramientas y recursos para continuar su tarea y promuevan sus valores. La ley plantea medidas de apoyo a las asociaciones que tienen finalidades de fortalecimiento comunitario como son: el asesoramiento o apoyo técnico, la simplificación administrativa de los procesos, el apoyo económico y financiación pública, el fomento del trabajo en red, la facilitación de uso y la gestión de espacios y locales para la acción asociativa, las acciones formativas, el impulso del sistema de ventanilla única, entre otros.
En cuanto al reconocimiento de la tarea de las entidades como un valor público es un factor destacado que se quiere potenciar con esta Ley, facilitando la participación en la toma de decisiones.
Además, históricamente, las entidades sin ánimo de lucro han manifestado las dificultades para relacionarse con las administraciones. En esta línea, la carga burocrática a menudo ha significado un dolor de cabeza para equipos con recursos muy limitados. Por esta razón, el texto diseña proyectos de apoyo, mecanismos de simplificación administrativa y “un proyecto de interconexión de los registros y censos de entidades sin ánimo de lucro”.
En definitiva, y tal cómo recoge el texto, se trata que «estas entidades puedan destinar los máximos esfuerzos y recursos al desarrollo de sus proyectos y acciones de implicación social y de cambio o transformación social, a favor del progreso de todos los ciudadanos”.